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Rumbo al #LollaAR - Interpol FOTOS: TOMADAS DE INTERNET

Rumbo al #LollaAR - Interpol

Los comandados por Daniel Kessler llegan al Lollapalooza Argentina en su mejor momento

MARTIN MELLINO

No son muchas las bandas que pueden jactarse de llevar un recorrido decoroso en el mundo de la música. Una de las pocas es Interpol. La carrera de la banda de Paul Banks siguió al pie de la letra el imaginario manual del buen rockero.

Desde su aparición a inicios de la década del 2000 Interpol ha sabido hacerse un lugar (de privilegio) dentro de la escena indie rock. Acompañaron a The Strokes y Yeah Yeah Yeahs en el resurgimiento del clásico sonido neoyorkino. Su música y estética post-punk llevó a la prensa especializada a compararlos continuamente con Joy Division.

Previo al lanzamiento de su álbum debut, Interpol editó tres EP’s (‘Fukd ID #3’, ‘Precipitate’ e ‘Interpol’), se hizo habitué en Brownie’s y Mercury Lounge, dos de los locales nocturnos más icónicos de Nueva York y realizaron una breve gira por Inglaterra que incluyó una live sessions en el programa radial de la BBC de John Peel. Todo esto, sumado al tradicional “boca a boca”  llevó a Interpol a ampliar su audiencia, que esperaba con ansias la aparición de su disco debut.

‘Turn On The Bright Lights’, su esperado primer álbum, fue un catálogo de guitarras angulares  y líneas de bajo que acompañaban con brillantez la glamorosa voz barítona de Banks.  ‘Antics’ llegó con la tarea de superar el álbum debut y se convirtió en una hermosa prolongación de ‘Turn On The Bright Lights’, pero más luminoso, más amable, mucho más pop y “comercial”. Llegó a disco de oro en Estados Unidos y les abrió las puertas para una gira por todo el mundo durante casi un año y medio.

Luego del éxito conseguido con sus dos primeros trabajos, Interpol se permitió la búsqueda de nuevo sonidos, sin perder esa impronta post-punk característica. Situación que puede percibirse claramente en ‘Our Love To Admire’. Un disco dónde la banda dio una vuelta de tuerca y cambió todo sin cambiar aparentemente nada. En su álbum homónimo dejaron de lado sus clásicos riffs y comenzaron a experimentar con la voz. Y para la prensa especializada, esto fue lo que hizo que sea catalogado como una enorme decepción.

El nuevo trabajo discográfico de 2014, le dio a Interpol una nueva vida en una carrera que parecía estancada. Convertidos en trío luego del alejamiento del bajista Carlos Dengler, la banda decidió dejar los experimentos de lado y con ‘El Pintor’ (anagrama en castellano del nombre del grupo), volver a recuperar la química perdida. En esta quinta entrega muestran una faceta más iluminada y atmosférica.

El año pasado los neoyorquinos llegaron a las ligas mayores de la mano de ‘Marauder’, álbum que simplemente suena a Interpol, a aquel Interpol de sus inicios. La banda vuelve a ser honesta con su sonido: guitarras chillantes, una batería precisa, oscuros y sombríos riffs de bajo y la poderosa voz de Paul Banks. Catalogado como uno de los mejores discos de 2018 (en los listados de fin de año de la selección de los mejores discos del año, no bajó del quinto lugar), ‘Marauder’ nos muestra al trío mucho más arriesgado, renovado y maduro.

Interpol será uno de los platos fuertes de la edición argentina del Lollapalooza 2019. Se presentarán la noche inaugural, el viernes 29 de marzo en el Hipódromo de San Isidro. Un show para no perderse.