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Conciertos en vivo... expectativa vs realidad FOTOS: TOMADAS DE INTERNET

Conciertos en vivo... expectativa vs realidad

ALEJANDRA OROZCO

 

Este año, hay un par de conciertos a los que no podré -o no pude- ir y me quedaré con ganas... es que seré mamá (!!!) y es algo imprudente arriesgarme en conciertos masivos. El reciente de The Cure, The Strokes en el Corona Capital, y también el de los Arctic Monkeys en el Pal Norte de este año, estaban en mi lista de "conciertos a los que tienes que ir antes de morir".

Ahí seguirán, espero en otra ocasión poder verlos, aunque he podido tachar otros de mi lista, y vaya que han valido la pena, y ahora que hago el balance, decidí contarles mi experiencia en cada uno de ellos, los voy a ordenar por cómo me parecieron.

 

5. El quinto lugar lo ocupan los Red Hot Chili Peppers, porque los esperé por mucho tiempo, y al final no fue lo que esperaba. Se presentaron en el Palacio de los Deportes en octubre de 2017; obvio están en mi top, porque cantaron temas de toda su trayectoria, los escucho desde que era niña y MTV era bueno, pero me quedaron a deber algunos temas, como Otherside; aunque traen una energía funky inigualable, creí que iban a interactuar más con el público. Un plus fue la bandera de México e imágenes de la solidaridad de los mexicanos, pues acababan de suceder los terremotos de septiembre.

 

4. Pal Norte 2017. Creo que ese fue mi año... cuatro de cinco conciertos en este top los viví en él. Fue mi primer experiencia en un festival, me fui hasta Monterrey y me encantó la vibra, el correr de un escenario a otro, la mezcla de estilos y la seguridad que, tiempo después, no sentí en el Corona Capital, en ese año todavía no ocupaban el Parque Fundidora en su totalidad, solo una parte, por lo que fue menos multitudinario. Excelentes presentaciones de Placebo celebrando sus 20 años, The Killers, que se lucieron con su show, y otras bandas que tenía ganas de ver, como División Minúscula, Dread Mar I, La Gusana Ciega... hubo de todo.

 

3. Muse en 2015, durante su Drones World Tour, fue mi primer concierto grande. Se presentaron en el Palacio de los Deportes y me quedé boquiabierta. El sonido, su show de luces, en general todo el montaje estuvo increíble, en esa ocasión fui en gradas y valió la pena, para poder apreciar todo el show desde arriba, que incluía una especie de títere gigante que los controlaba en tiempo real... hasta lloré con Starlight y Madness. También los quería ver este año, pero pos no se pudo.

 

2. Esto no me lo esperaba: durante el Corona Capital 2017, el sábado tocó cerrar la edición a Foo Fighters, que siempre he escuchado y que traigo dos o tres rolas en mi playlist. Pero ese día se posicionaron como la segunda mejor presentación en vivo que he visto, la energía de Dave Grohl de inicio a fin en el escenario es increíble, su interacción, sus versiones acústicas de las canciones más sad... y por eso se ganaron este peldaño en mi top.

 

1. El primer lugar se lo lleva la banda que esperé 16 años para ver en vivo, los que marcaron mi adolescencia, y que a pesar de los años siguen siendo mi banda favorita: Green Day, los otros headliners del cartel del CC de ese año, que cerraron el domingo con un show de tres horas. Los pongo en primer lugar por ser los más esperados, aunque es un rollo ver a una banda entre tanta gente. Nos paramos frente al escenario desde las 4 de la tarde, hasta que salieron a las 10. Los conciertos de Green Day empiezan con el público coreando Bohemian Rhapsody y Blitzkrieg Bop, y desde ahí supe que no todo iba a ser miel sobre hojuelas. Estábamos muy adelante, no hasta el frente pero sí a buena distancia del escenario, y en cuanto salieron Billie, Mike y Tré, las lágrimas no pudieron evitar salir. Pero también en ese momento la gente se alocó, perdí a mis amigos, sentí que me iba a asfixiar entre tanto brinco y tanta gente, sentí que luchaba por mi vida. Acabé más atrás de donde estaba, pero ya a la tercer canción al menos podía relajarme y empezar a disfrutar el concierto. Nunca paré de brincar y cantar, hasta que sentí que se me secaba la boca, pero tampoco estuve tomando muchos líquidos para evitar las idas al baño. Una paleta de hielo fue mi salvación, y todo el concierto fue como un sueño, no lo sentí real después de tanto esperarlo.

Definitivamente, un concierto en vivo no es como te lo imaginas, a veces es mejor, a veces no cumple con tus expectativas, pero sin duda es una experiencia que se queda en la mente y en el corazón, no me arrepiento de ninguno y estoy feliz de no haberme perdido cada uno de ellos, sin duda mi hijo/a sabrá de esto y espero llevarlo/a a su primer concierto.