. Quarter Rock Press - Hay un hombre en las estrellas esperándonos en el Cielo
 
 
   

Hay un hombre en las estrellas esperándonos en el Cielo

MARIANELA VANNUCCI - Locutora de Radio Rivadavia

(Twitter: @soyemeve)

 

 

David Robert Jones. El hombre al que George Underwood le dio un golpe en un ojo por una chica y eso llevó a que tuviera una de sus pupilas permanentemente dilatadas.

David Robert Jones. El hombre que creó una canción para la llegada a la luna. 

David Robert Jones. El hombre que le rechazó un premio a la reina.

David Robert Jones. El mejor amigo de Peter Framptom.

David Robert Jones se declaró gay en 1972. Se arrepintió. Se declaró bisexual en la Playboy de 1976. Se arrepintió, de nuevo. Su mujer Angie sugirió que lo encontró en la cama desnudo con Mick Jagger, al los que se les adjudicaba una relación después del polémico video 'Dancing In The Street'. David sostuvo que estas declaraciones fueron el  “peor error de su historia” y que en realidad el siempre fue heterosexual.

No me interesa. No me interesa la sexualidad de alguien con la capacidad de hacer 'Space Oddity'. No me interesa la sexualidad de alguien con la maravillosa capacidad de hacer 'The Man Who Sold The Sorld'. No me interesan los escándalos sexuales, de alguien que llegó a casarse con la famosa Angie Barnett protagonista del épico 'Angie' de The Rolling Stones. No me interesa de alguien que logró aterrizar a Ziggy Stardust en la Tierra para siempre.

David empezó interesándose por el jazz desde los 12 años, cuando su madre, camarera, le regaló un saxofón de plástico en 1961. Así empezaba, provocador, el padre del glam-rock, el padre de todos. El hombre que sabía manipular a los medios solo con un guiño. 

Al que le prohibieron portadas por lo excéntrico, al que le imitan su estilo camaleónico, el hombre que produjo a Lou Reed. El hombre que nos vendió el mundo, ese mundo de fantasía, tan perfecto, que se inyecta directamente en las venas cada vez que lo escuchamos.

 

 

Reconozco que soy pésima bailarina, no nací con ese tipo de dones. Pero me pasa, que un acorde, como el infinito Ashes to Ashes me puede hacer mover hasta el último músculo del cuerpo poniendome en rídiculo por todo Buenos Aires. Hasta me gustaría usar ese mono lleno de brillos que usó en 1985 en 'Dancing In The Street' con Mick Jagger. Y no. No me importa para nada lo mal que quedo. Si me preguntan por que lo siento de esta manera, les contestaría que siento cierto recelo por no haber vivido ciertos hitos de los 60 o 70s. Si bien llegué en los 90 y con eso llegaron sucesos increíbles para la historia de la música, me hubiese gustado fervientemente ver nacer un 'Heroes'.

Parece increíble que se nos vaya dos días después de dejarnos 'Blackstar'. Siento que quería dejarnos más de lo que nos dejó, un hombre que después de haber luchado con la cocaína, con las dietas estrictas y el tabaco, se sumerge a la lucha contra el furioso cáncer que lo arrasó. En ese infierno, y para nuestra sorpresa,  nos estaba armando un regalo hermoso que va a quedar hasta que nuestros nietos se sienten a reprocharse por qué no nacieron antes para disfrutar esta obra de arte. 

Muchos tienen el afán de fanatizarse cuando alguien fallece. Muchos tienen el afán de descubrirlo cuando los medios inflan los personajes. Pero creo, que Bowie, era conocido hasta por quien no quería conocerlo. Por quien no le interesaba su género, y por quien no le gustaba su música. En una cena le pregunte a mi mamá, que ya tiene 64 años, que era lo primero que se le venía a la cabeza si yo le decía “David Bowie”. Me contestó: 

“Era el que siempre estaba todo maquillado, no?”. A eso voy. Mis papás, que son más ​del género Country, o del tango bien Argento, también les dejó algo. David es alguien a quien siempre tuvimos en nuestro inconsciente aún cuando desapareció por un par de años. Es alguien que se reinventaba justamente para que no lo olvidemos, para que no sea uno más. 

¿Lo logró? Sí. Nunca, aunque no esté, vamos a olvidar al hombre que nos dejó ser 'Heroes' por un día. El hombre nos sacó a bailar. Único, irrepetible, no te vamos a dejar atrás, 'Starman'. Nos estás esperando entre las estrellas.