. Quarter Rock Press - Lo de Hamburgo no fue precisamente éxito
 
 
   
Lo de Hamburgo no fue precisamente éxito FOTOS: TOMADAS DE INTERNET

Lo de Hamburgo no fue precisamente éxito

ANDREÍNA GONZÁLEZ - Music business y columnista

(Twitter: @ninagonzalez85)

 

Muchas estrategias en la Industria Musical, tal y cómo la conocemos hoy en día, llevan años repitiéndose de forma indiscriminada como una fórmula matemática. Sin embargo, valerse de éstas, no representa el éxito seguro para ningún proyecto. Para algunos funcionarán; mientras que, para otros terminan ventilando un lado plástico y manufacturado del artista, con el que no muchos músicos van a querer enmarcar su trabajo.

¿De cuántos años hablamos? De un poco más de cincuenta, me atrevería a decir. Hoy el negocio se estudia, se mide y se trata como si habláramos de ciencia. Pero no siempre fue así y lo que hoy reconocemos como un gran éxito, lleva detrás mucha inventiva, trabajo y perseverancia, elementos que difícilmente pueden copiarse con una fórmula matemática para alcanzar el anhelado éxito.

Hablamos entonces de algo, hasta cierto punto circunstancial y, hasta cierto punto, producto del esfuerzo y “del sudor de tu frente”. Las hadas madrinas que vendrán por tu banda y las harán exitosas “en un dos por tres” no existen y si alguien cree que sí y quiere jugar al manual de instrucciones, adelante. Aún así, el éxito no está asegurado.

Si   queremos   formar   parte   de   algo   medianamente   valioso   y   trascendente, considero importante conocer ¿qué han hecho otros y cómo han trabajado? para luego sacar conclusiones y, en base a ello, trazar las mejores estrategias para cualquiera que sea nuestro proyecto.  Desde   hoy,   y   por  algunas   columnas,   te   invito   a   que   analicemos   algunos momentos   y   situaciones   claves   en   la   Historia   de   la   Música,   que   acompañan   mi planteamiento del trabajo y de los momentos, cómo únicos garantes del éxito para cualquier proyecto musical.

Hamburgo, Alemania. 1961

El agente y productor Bert Kaempfert invita a Tony Sheridan y a un grupo de jóvenes conocidos entonces como los Beat Brothers a grabar algunas canciones para Polydor. Tanto Sheridan como los Beat habían ganado relevancia con sus residencias en el Top Ten Club. En Octubre, sale a la venta el sencillo “My Bonnie/The Saints” en Alemania.

Liverpool, Reino Unido. 1961

'My Bonnie' fue el gatillo de algo más grande que vendría después. Algo que no se hizo esperar fue que, jóvenes ávidos de nueva música en el puerto preguntaran consecutivamente en la North East Music Stores (NEMS) y en cuanta tienda de discos había en la ciudad, por aquel grupo “alemán” que había grabado éste sencillo.

El grupo fue deportado y regresó a casa. La banda era ahora uno de los grupos frecuentes en el Cavern Club; y por cierto, no eran alemanes. Eran hijos de la misma tierra donde pasó todo esto: Eran de Liverpool.

Un joven Brian Epstein era el encargado del negocio familiar. La NEMS era el departamento musical de la famosa mueblería de los Epstein en Liverpool y la tienda con el catálogo musical más amplio de la ciudad. Brian sintió una poderosa inquietud​ sobre el disco que aún no tenía en su tienda, la insistencia de los clientes por éste, así como por el grupo que lo grabó y decidió actuar de inmediato.

Él y Alistair Taylor, uno de sus empleados, se tomaron el mediodía del 9 de noviembre de 1961 y fueron a conocerlos al Cavern Club. Al respecto, Epstein recuerda: “Quedé impresionado de manera inmediata por su música, su ritmo y su sentido del humor sobre el escenario. E incluso más  tarde cuando los conocí también quedé impresionado por su carisma personal. Y fue en ese mismo instante en donde todo comenzó...”

Si conocemos un poco sobre la historia de la banda, nos daremos cuenta que el reconocimiento no vino solo y de la noche a la mañana. John, Paul, George y Pete venían de una estancia en Hamburgo donde, además de trabajar mucho por poca paga y en condiciones súper precarias, tuvieron la oportunidad de engranar en un proyecto con otro músico y presentar el disco sencillo en cuestión.

Epstein, por su parte, venía de recibir el mando del departamento musical en el negocio de su familia, luego de abandonar sus estudios en la Royal Academy of Dramatic Art. No fue un administrador de carrera, pero trabajar en el negocio de su familia le permitió desarrollar habilidades administrativas suficientes para, tiempo más tarde, consolidarse como uno de los managers más importantes de en la historia del Rock & Roll.

The Beatles nunca buscaron a Brian para trabajar juntos. De hecho, venían de pasar algunas relaciones tormentosas con otras personas que habían llegado a ellos con el ofrecimiento de representar a la banda. Sin embargo, Brian Epstein si vio una clara oportunidad de negocio en estos cuatro jóvenes ingleses.

Por último, pero no menos importante, tenemos el papel de los seguidores en la trayectoria   de   una   banda.   Llama   mucho   la   atención   el   breve   período   entre   el lanzamiento   del   sencillo   en   Hamburgo   y   su   petición   en Liverpool.   Hablamos   de comienzos de los 60’s: casi cinco décadas antes de la llegada de las redes sociales y las plataformas   de   streaming   que,   básicamente   han   puesto   a   nuestra   disposición   los lanzamientos musicales de todo el mundo en el momento justo en que aparecen. Esto ocurrió y apenas fue el comienzo de muchas cosas más que vendrían detrás y que, al día de hoy, nadie podría hacerse con la “paternidad” de las ideas y estrategias contenidas en este fragmento histórico. Más bien, de allí luego, muchos tendríamos algo que copiar y aprender. Para ti, ¿qué importancia crees que tuvo este acontecimiento? ¿Tienes algo que aprender de él? 

Ya nos seguiremos leyendo. Mientras tanto, te dejo con esta frase de Epstein de un momento en el que se le preguntó por el futuro de los Beatles: “Yo creo que ellos irán en la dirección contraria y se volverán más honestos”.

 

Corona

QUARTER ROCK PRESS TV

QRP GIF

QRP Radio