. Quarter Rock Press - Joe Borunda en Quarter Rock Press
 
 
   

Joe Borunda en Quarter Rock Press

Por: Joe Borunda - Guitarrista de Hello Seahorse!

(@joeborunda)

 

Tidal, remar contra las olas o convertirse en una

 

En los días pasados se lanzó Tidal el nuevo servicio de streaming de música en línea. Tidal busca convertirse en el nuevo estándar del mercado, buscando desplazar a diversas plataformas como el recién lanzado Beats de Dr. Dre y Apple, y los ya existentes. El servicio lanzado por Jay-Z es apoyado por un selecto grupo de mega artistas como Madonna, Kanye West, Daft Punk y Jack White entre otros.

Como músico y como fan de la música sobre todo, siempre me llama la atención cuando los artistas se unen para este tipo de empresas. Casi convertido en propaganda revolucionaria, Tidal promete cambiar el rumbo de la industria musical para fans y para músicos. Aunque para algunos de nosotros solo representa una moda más.

Tidal preparó una campaña mediática previa a su lanzamiento digna de reconocimiento.  El periódico inglés The Guardian estimó el valor bruto del conjunto de artistas que apoyan el servicio en un total de 2.5 billones de dólares. 

Entre tweets y ruedas de prensa cuidadosamente elaboradas levantaron el telón al nuevo servicio. Sin entrar en detalles de lo que pretendan distinga el servicio de Tidal de los otros, está claro que el alcance de estos artistas solo es suficiente para hacer voltear a varios millones de fans.

Como músico, la pregunta en mente es una: ¿De qué modo va a retribuir Tidal a artistas más pequeños, que represente realmente una mejora sobre otros servicios? La duda, sin embargo, queda al aire.  Por el momento existen solo promesas de parte de este grupo de celebridades en mejorar las condiciones de paga a los creadores de contenido. Que si bien, se sabe es muy poca. Razón por la cual artistas con Thom Yorke o Taylor Swift retiran su música de diversos servicios de streaming. Más aún, creo que la plataforma busca resolver una cuestión complicada para estos artistas: el desprendimiento del modelo tradicional de una disquera para lanzar nuevo material y poder obtener la máxima ganancia de su producto.

Jay-Z mismo ha lanzado material a través de celulares. Beyoncé descubre su álbum sorpresivamente y Madonna con todo y su edad no parece irse a ningún lado en los próximos años. Es cansado estar saliendo con nuevos métodos de distribución con cada disco. Entonces, ¿qué hacer para mantener los números e ingresos a los que se acostumbraron en las décadas anteriores? La respuesta, su propio servicio de streaming.

Sin embargo, la mayoría de nosotros fans y músicos, no gozamos de millones que nos permitan crear nuestro propio sistema de distribución digital. No, más bien tenemos que jugar por las reglas que la siempre cambiante industria impone, o bien romperlas si queremos ser creativos y apostar.

Me parece entonces, que los grandes nombres de la música se aferran a llenar estadios, vender millones y asegurar su lugar en la cima por los próximos años. La realidad está lejos de eso. Mientras este selecto grupo de artistas busca revolucionar la música remando contra la marea de una industria musical; pareciera más bien que se unen al mismo modelo ahora desde el otro lado del escritorio, convirtiéndose básicamente en todo lo que dicen estar en contra.

Para mí, un servicio más de streaming como el de Tidal inspira un bostezo y una mirada hacia la siguiente noticia. La música no necesita ser salvada, la industria y las carteras de algunos artistas quizá. La música no.