. Quarter Rock Press - ¿El final del merch?
 
 
   

¿El final del merch?

JOE BORUNDA - Guitarrista de Hello Heahorse!

(Twitter: @joeborunda)

 

 

Recientemente leí un artículo que me llamó mucho la atención, sobre el negocio de la mercancía que venden artistas, o merch como se le dice comúnmente. Todas las bandas que empiezan a salir de la cochera y empiezan a tocar en distintos foros llegan a ese punto en que consideran que es necesario hacer merch.  A veces con el propósito de financiar a la banda para cualquier propósito, ya sea una gira, un disco, un video, etc., o simplemente por promoción y prueba física de su existencia.  Cualquiera sea el objetivo, el merch ha sido históricamente, una parte muy importante de la industria de la música y un aliado fuerte para las bandas; uno que quizá ha perdido su relevancia y encanto con el paso del tiempo.

Solía ser que obtener la camiseta de una banda en gira solo era posible asistiendo al concierto o por alguna casualidad en algún post evento del show. O ya de a tiro en alguna tienda de ropa vintage revendida a un precio absurdo. Como sea, el valor sentimental de esa camiseta estaba cargado del hecho de haber sido parte de un momento único e irrepetible. Con la continua comercialización de las marcas más grandes de bandas, porque en eso se han convertido, ahora es posible encontrarlas todas en tiendas departamentales desde Wal-Mart, hasta Forever 21 y Urban Outfitters. Más aun, éstas marcas se han ido aliando a diseñadores de mayor prestigio que van convirtiendo sus nombres en piezas de colección de alto costo, mucho más cercanas a la moda que a la música que representan... No, no creo que tu camiseta que compraste en el Chopo de Bob Marley apruebe.

El estándar de la venta de merch a niveles verdaderamente redituables se ha vuelto eso justamente: encontrar tu camisa en el mall de prestigio más cercano. Lo que está bastante alejado de lo que puedes encontrar en shows y venta en línea, directo del artista. Claro que esto no es nada nuevo. Puede sonar prejuicioso, pero llevar una camiseta de Joy Division no significa necesariamente que hayas escuchado un álbum completo de la banda. De todos modos, no es necesario y nunca lo ha sido. Se trata más de mostrarse afín a una moda que de compartir la imagen de alguna banda que pueda tener significado para uno.

Y ahora al nivel terrenal de las bandas que no contamos con la inversión de una marca de ropa trasnacional, o no nos interesa comprar los derechos de impresión de Led Zeppelin para hacer productos. Cada día veo menos personas interesadas en comprar camisetas, o pins, o parches, o lo que sea que suele cargarse en maletas de equipaje extra en el aeropuerto. Quizá sea la facilidad de pedir las cosas por internet. ¿Cómo para qué cargar una camiseta de regreso a casa? O quizá sea la economía misma. El hecho es que vender merch ha visto un declive marcado con el paso del tiempo. No todo es responsabilidad de las grandes marcas. La falta de variedad en el merch que llevan algunas bandas, y sobre todo, calidad en algunos casos, tampoco ayuda.

Lo que algún día significó una buena inversión y hasta un modo de vida para algunas bandas, hoy día se ha ido convirtiendo en un lastre que cargar. Inversiones que nunca se terminan de recuperar, números que resultan muy difícil de rastrear, cajas de 'cosas' juntando polvo en el closet o de vuelta a la cochera en la que comenzó todo.

El merch quizá está verdaderamente muerto. Ahora, no todo está perdido, existe una línea de luz al final del túnel del oscuro mundo del merch: la serigrafía. Sí, en mi experiencia personal es quizá el único elemento que sobrevive a esta decadencia. Y no nada más sobrevive, es más relevante que nunca. Una serigrafía, de buen gusto y calidad, llega a donde cajas de camisas nunca podrán. Así que no es necesario deshacerse de todo lo que consideramos merch, solo habrá que ser selectivos y creativos.​